¿Alguien puede dudar que la salud del Presidente, su ausencia en el territorio y sus facultades para ejercer realmente el poder; sean temas de Estado de interés público? No se trata de “morbo” como acusan los que huyen hacía adelante para tapar un vacío evidente, sino de responsabilidad ante un pueblo que merece saber la verdad.
Al momento que escribo este artículo no existe información oficial sobre la evolución del Presidente Chávez y su retorno al país. Lo único que se sabe es que tiene más de diez días incomunicado y que los voceros del PSUV se contradicen y desmienten entre sí a la hora de describir su estado de salud o de anunciar su regreso. Pero más que todo lo que hay sobre el tema es silencio. En todo caso es posible que a la hora de publicarse estas líneas ya haya habido una aparición pública de Chávez o al menos información certera sobre su paradero y condiciones, ojala sea así.
Sin embargo hasta ahora la información y los hechos oficiales son los siguientes: 1) Chávez emprendió, a pesar de estar todavía convaleciente por su operación en la rodilla, una corta gira por Brasil, Ecuador y Cuba, horas después de haber recibido en Miraflores y a puerta cerrada al ex mandatario Lula, quien venía por cierto directo desde La Habana. 2) Estando ya en Cuba, Chávez tuvo que ser operado de emergencia de un “absceso pélvico” por médicos cubanos, según lo anunció públicamente el canciller Maduro. 3) Luego el domingo 12 de junio, Chávez se comunica en vivo vía telefónica a través de Telesur para decir que se está “recuperando satisfactoriamente” de la intervención y que está “en plenas facultades” para gobernar incluso desde La Habana, advirtiendo además que si se sintiera “disminuido” él fuera “el primero en tomar una decisión”. 4) En esa misma llamada telefónica el Presidente Chávez aclaró contundentemente que según los exámenes y estudios realizados, “no hay ninguna señal maligna”. 5) Luego, el miércoles 15 de junio, la Asamblea Nacional se precipita a debatir a petición de Cilia Flores una ratificación del permiso de ausencia del país del presidente para darle carácter indefinido, con el argumento de que Chávez estaba en “plenas facultades” para seguir gobernando al país desde La Habana y negando que pueda haber una falta temporal que amerite la delegación al vicepresidente como lo prevé la Constitución. 6) Dos días después aparece en los medios oficiales la noticia, con las fotos testigo respectivas, de que Chávez había recibido de pie y riendo en su habitación a sus anfitriones Fidel y Raúl Castro, haciéndose nuevamente énfasis en la “recuperación” y facultades plenas del mandatario nacional. 7) A todas estas, el último twitt de la cuenta “chavezcandanga” es del 4 de junio.
Lo anterior son lo hechos oficiales, proveniente de fuentes oficiales y reseñados por medios oficiales. Pero, ¿Cómo se explica a la luz de esos hechos que el presidente Chávez haya podido hablar largamente por teléfono en el primer día de su recuperación y luego pase más de diez días sin pronunciarse o dar alguna señal? No resulta lógico que el viernes pasado Chávez haya recibido con tan buen semblante (según las fotos publicadas) a Fidel y a Raúl, pero no haya tenido tiempo o interés en dar la cara en relación con la operación militar llevada a cabo en las cárceles de El Rodeo. Lo de las cárceles es una operación militar que, según el propio Elia Jaua, fue ordenada por Chávez quien es el Comandante en Jefe de la Guardia Nacional. ¿Tiene sentido que no se comunique telefónicamente con VTV para hacer un llamado a los presos, a sus familiares y al país en general que ve horrorizado ese episodio? Igualmente resulta contradictorio que luego de que los diputados oficialistas gastaron tanta saliva para tratar de convencer de que Chávez estaba en plenas facultades para seguir gobernando aún convaleciente, el comandante se desaparezca de esa manera en momentos tan críticos además. Pero el detalle más elocuente es la falta de pronunciamiento oficial del Presidente Chávez sobre la muerte de su compatriota revolucionario Clodosbaldo Russian. ¿Tan mal está Chávez que no fue capaz de expresar sus condolencias aunque sea por twitter? ¿Qué está pasando realmente?
Nosotros no nos haremos eco de ninguna especulación, justamente porque lo que le estamos reclamando al gobierno es seriedad y responsabilidad sobre este asunto tan crucial para el país. Lo que si es cierto es que, tal y como nuestros diputados de la Unidad lo advirtieron hace una semana, existe una falta temporal indefinida del presidente que debe ser tramitada de forma institucional por el bien de la república. Que la primera Ley aprobada por esta asamblea haya sido promulgada desde La Habana con una redacción falaz ya es suficiente vergüenza.
Posiblemente la estrategia sea la de reaparecer de forma sorpresiva y “apoteósica” como algunos diputados oficialista han tratado de adivinar infructuosamente. Lo curioso y revelador, es que el país parece no notar tanto su ausencia y no le ha sido muy difícil acostumbrarse a su silencio. La crisis (económica, carcelaria, eléctrica, etc), se desbordó al punto que le quitó relevancia al discurso narcisista, egocentrista y personalista del caudillo. Luego de doce años de palabrerías, ya son muy pocos los que creen que su presencia haría a estas alturas alguna diferencia. Que se cure Chávez, pero también el país que requiere con urgencia un cambio democrático.
JOSÉ IGNACIO GUEDEZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario