¿Cuál es el mérito de mostrarle al país el esqueleto de Simón Bolívar? ¿Cuál de los problemas actuales se resolvieron con eso? Más allá de la opinión personal que cada venezolano tenga sobre este capricho esotérico de un gobierno anclado en el pasado, es oportuno recordar que la exhumación de los restos del Libertador, así como la traída de los supuestos restos de Manuelita y la nueva búsqueda anunciada por los restos de Miranda; le cuestan al país un “realero” que bien puede ser utilizado en resolver algunos de los problemas actuales de la gente como son la inseguridad, el déficit habitacional o la ausencia de un sistema integral de pensiones.
La estrategia es burda y evidente, se trata de desenterrar el pasado para no hablar de un presente que deja muy mal parada a una vieja revolución que cumplió más de una década y que no pudo resolver ningún problema real. Chávez habla todos los días de forma genérica de viviendas pero no pega un bloque para construirlas, quedando ya al descubierto, por la estadística que revela que en once años este gobierno ha construido menos viviendas que cualquier gobierno de cinco años de lo que él llama “cuarta república”. Las cifras de inseguridad son realmente demoledoras y a estas alturas ya queda claro que el gobierno no tiene ningún interés en combatirla. Los servicios públicos están totalmente colapsados, la luz y el agua ya son un lujo, mientras que la vialidad fue mejorada con nuestro dinero solo en otros países como Bolivia, Nicaragua y Cuba. La seguridad social, de la que habla la constitución bolivariana, es una promesa rota, toda vez que fueron incapaces de crear un fondo de pensiones universal para todos los venezolanos. Ni hablar de la producción nacional y la generación de empleos. En fin, desentierran el pasado mientras entierran el futuro.
Lo malo no es que hayan exhumado los restos de Bolívar, lo realmente triste es que pretendan vender ese hecho como el principal logro de la revolución, mientras el país se cae a pedazos. Mientras tanto la actual Asamblea Nacional, prefiere hostigar al Cardenal Urosa y a la Iglesia, antes que cumplir con su deber de investigar el escándalo de “Pudreval”. Pero de algo puede estar seguro el pueblo, mientras Chávez investiga quien mató a Bolívar, nosotros, desde la nueva Asamblea, vamos a pedirles cuentas a los asesinos del “bolívar fuerte” y de la constitución “bolivariana”. Vamos a ejercer nuestras atribuciones para interpelar a los ministros del gobierno sobre los temas de su competencia y vamos a generar debates plurales sobre los verdaderos problemas de la gente. Tenemos que reencontrarnos como pueblo en torno, no a las interpretaciones del pasado, sino en torno a la visión compartida de futuro que está consagrada en nuestra constitución nacional.
Para nosotros Bolívar no es ese esqueleto que mostraron en televisión, para nosotros Bolívar es un legado y una memoria que nos recuerda siempre el valor de la libertad y los peligros de las tiranías. No dejaremos que confisquen su imagen mientras asesinan su memoria imponiendo un régimen autoritario inspirado en uno de sus más grandes detractores, Carlos Marx. Nuestra lucha está inspirada en el bolivarianismo verdadero, ese que está consagrado en la actual constitución donde se habla de derecho de propiedad, inversión privada, generación de empleo, libertad de expresión, pluralismo, alternabilidad y descentralización; y donde no aparece por ningún lado las palabras revolución, marxismo, socialismo ni comunas.
(twitter: @chatoguedez)
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