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LA NUEVA FARSA DE CHÁVEZ
Ciertamente, la Disposición Transitoria Cuarta de nuestra Constitución “Bolivariana” dice que: “Dentro del primer año, contado a partir de su instalación, la Asamblea Nacional aprobará: (3) Mediante la reforma de la Ley Orgánica del Trabajo, un nuevo régimen para el derecho a prestaciones sociales reconocido en el artículo 92 de esta Constitución, el cual integrará el pago de este derecho de forma proporcional al tiempo de servicio y calculado de conformidad con el último salario devengado, estableciendo un lapso para su prescripción de diez años. Durante este lapso, mientras no entre en vigencia la reforma de la ley seguirá aplicándose de forma transitoria el régimen de la prestación de antigüedad establecido en la Ley Orgánica del Trabajo vigente. Asimismo, contemplará un conjunto de normas integrales que regulen la jornada laboral y propendan a su disminución progresiva, en los términos previstos en los acuerdos y convenios de la Organización Internacional del Trabajo suscritos por la República.”
Once años después de vencido el lapso constitucional para tal fin, el presidente Chávez anuncia que va a aprobar el año que viene y por vía de habilitante la nueva LOT, lo cual es fraudulento, descarado e inconstitucional por diversas razones. En primer lugar, no se trata de cualquier ley, sino de una ley ordenada y encomendada por el constituyente a la asamblea nacional, no al presidente de la república. Es la Asamblea y nadie más, la que debe aprobar este texto legal, porque así lo ordena literalmente la constitución. Además, nadie puede alegar la propia torpeza a su favor, o sea, el incumplimiento por más de una década de los diputados del gobierno, no puede ser la excusa para que ahora Chávez legisle. El presidente debe rendirle cuentas al país como jefe del PSUV (y antes del MVR) por la mora legislativa ocasionada por la omisión de sus diputados que tienen once años violando un mandato constitucional. Si aquí no hay hoy una nueva ley del trabajo con mejoras para el trabajador en cuanto al sistema prestacional y la jornada laboral, es por culpa exclusivamente de Chávez y sus diputados “revolucionarios”. Nada ni nadie les había impedido cumplir con su palabra y con la letra constituyente. Entonces, ¿Por qué no aprobaron la reforma de la LOT?¿Por qué seguir esperando hasta el 2012 para hacerlo en plena campaña presidencial? No hay duda que estamos en presencia de una artimaña electorera, una estafa a la población y una violación continuada a la Constitución.
Ahora bien, es importante recordar que estamos hablando de ley orgánica, la cual necesita un quórum de aprobación de dos terceras partes de los diputados en la AN, o sea, en la actualidad el PSUV no tiene los votos para imponerla sino que tendría que llegar a un consenso con los diputados de la Unidad. Esta es la verdadera razón por la cual pretenden burlar la constitución para meterla por vía de una habilitante (igualmente fraudulenta) que fue solicitada con la excusa de la emergencia de las lluvias y que no incluye una ley tan importante como esta, que requiere de la discusión, el debate y la participación que solo se genera en el parlamento. Lo cierto es que mientras los damnificados siguen en los refugios esperando la vivienda prometida, Chávez utiliza la habilitante solo para usurpar funciones de otros poderes.
Finalmente, no se nos puede olvidar que Chávez es el principal patrono en el país, por lo que moralmente no puede redactar unilateralmente una nueva ley del trabajo. No solo la Constitución, sino también el sentido común nos dice que una nueva LOT debe ser producto de un debate con la participación real de los sindicatos legitimados por las bases, así como del resto de los sectores políticos y productivos.
No caigamos en la trampa de discutir sobre la conveniencia o no del sistema prestacional conocido como la “retroactividad”. Se trata de un mandato constitucional que debemos acatar. El punto de fondo aquí es que Chávez sacará por habilitante y a tres meses de la elección presidencial, la nueva LOT con consecuencias impredecibles. No nos cabe duda que aprovechará la oportunidad de eliminar a los sindicatos y de terminar de hacer inviable la empresa privada, generando mucho más desempleo, escasez e inflación. Tenemos que quitarle la mascara a Chávez y denunciar este farsa para exigir una LOT consensuada y enmarcada en la letra constitucional. Es la hora de estar unidos empresario y trabajador en el objetivo común de rescatar la economía a través de la estabilidad política.
Nuestra propuesta (LCR) sigue siendo la democratización de la renta petrolera para que el excedente financie de forma permanente fondos en materia de vivienda, salud, educación y pensiones; para que le llegue a la gente de forma directa sin tener que esperar la demagogia de la campaña presidencial. Ese “Petrobono” anunciado por Chávez, es tan solo una versión chucuta y electorera del “cestaticket petrolero” que hemos propuesto nosotros.
Lo hemos dicho antes, Chávez es el peor patrono de la historia, luego de trece años en el poder y habiendo administrado la fortuna petrolera más grande, no le ha cancelado las prestaciones sociales a los trabajadores públicos y se niega a otorgarle el beneficio del “cestaticket” a los jubilados y pensionados. Ahora en campaña volverá a prometer el cielo, pero como dicen en mi tierra “piaste tarde pajarito”. Tarde y poquito.
JOSÉ IGNACIO GUEDEZ
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