Escribo este artículo en el mismo momento que la moribunda asamblea nacional utiliza su ultimo aliento en aprobar una ley habilitante para que el comandante pueda burlar de nuevo la voluntad soberana del pueblo que decidió darse un parlamento plural. Igualmente y con el mismo cinismo se plantean otras leyes para justificar el cierre de Globovisión y para seguir restringiendo el acceso a la información y la libertad de expresión del pueblo venezolano. Como verán se trata de una agenda de arremetida política que ofrece suficiente temática para tratar en esta tribuna. Pero prefiero referirme mejor a lo que hay detrás, lo que Chávez pretende ocultar con su nueva ofensiva militarista, que no es otra cosa que el tema económico, específicamente la estafa roja rojita que está siendo consumada por una élite o “cúpula podrida” saqueadora del petróleo del pueblo. Y es que un año que comenzó con una devaluación sin precedentes de nuestra moneda, ahora termina con el anuncio del aumento del impuesto más inflacionario y que más afecta a los pobres, el impuesto al valor agregado IVA. No en vano somos actualmente el país con la inflación más alta del continente y una de las más altas del mundo.
Algunos incautos podrán decir que no es la primera vez que un gobierno en Venezuela devalúa la moneda y aumenta los impuestos. Igualmente muchos podrán apelar al discurso de la “crisis mundial del capitalismo” para consolarse. Pero lo cierto es que este año, así como los anteriores y muy probablemente los futuros, el precio del barril del petróleo ha superado constantemente los setenta dólares, doblando el precio estimado en el presupuesto nacional. Lo que equivale a decir que hay bonanza en el país y que la plata producto de nuestro petróleo ha sobrado. Entonces, ¿Por qué el gobierno le sigue metiendo la mano en el bolsillo a los venezolanos?¿Donde están los reales del excedente petrolero? De hecho el presupuesto del año que viene se hizo en base a cuarenta dólares el barril de petróleo cuando ya se sabe que muy probablemente vuelva a superar la barrera de los cien dólares. ¿Cómo es posible que en esta situación de “vacas gordas” se aumente el IVA para seguirle quitando la plata a la clase trabajadora y popular ya de por sí golpeada con la crisis? Si el gobierno necesitara más ingresos solo debe sincerar el precio del petróleo en el presupuesto de 2011. No lo hace porque prefiere seguir acumulando en su alcancía personal el llamado “excedente petrolero” que ha sido una fortuna incuantificable que ha manejado Chávez sin control de ningún tipo. Esta, señoras y señores, es la estafa roja rojita, que el gobierno intenta disimular con medidas polémicas que mantengan la agenda política sobre la económica y social.
Es la primera vez en nuestra historia que se devalúa la moneda y se aumenta el IVA en un mismo año que por demás ha sido de excedente en el ingreso petrolero. Chávez quebró al país en bonanza y debe rendir cuenta por tamaña estafa que hoy tienen que pagar los más pobres. Nos están robando nuestro petróleo. Luego de doce años de gobierno y habiendo manejado la mayor fortuna petrolera de nuestra historia, hoy en Venezuela no hay seguridad social, viviendas populares, seguridad ciudadana, vialidad ni servicios públicos adecuados. Solo ha habido discurso y como ya sabemos, las palabras se las lleva el viento y no dejan nada. Chávez es capaz de cualquier locura para tapar este escándalo, para ocultar su corrupción, para desviar la atención o fabricar culpables. Estemos alertas y alertemos a los demás. Vamos a hacer justicia.
JOSÉ IGNACIO GUEDEZ
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