Detrás de la novela que protagonizó recientemente Henri Falcón subyace un tema de fondo que es altamente relevante y que merece la pena asimilar en todo su contexto. Más allá de las traiciones, tardanzas, ambigüedades y cálculos electorales implícitos en la renuncia del gobernador de Lara al PSUV, existe una crítica importante al gobierno nacional y una reivindicación de los derechos fundamentales que están siendo violados flagrante y sistemáticamente por Chávez.
No podemos olvidar que el detonante de esta “muerte anunciada” fue la decisión arbitraria e inconstitucional del presidente de expropiar los galpones de la empresa Polar que se encuentran establecidos legal y legítimamente en la zona industrial más antigua de la ciudad. Falcón se rehusó a ejecutar una orden inconstitucional de su comandante, en momentos en que se pretende formalizar ya en la práctica una dictadura militarista y centralista en el país. Recordemos la actitud que pocos días antes había tenido Jorge Rodríguez cuando le tocó acatar el grito de “exprópiese” en los inmuebles del centro de Caracas. Sería una estupidez entonces que la dirigencia política opositora privilegie en estos momentos el debate político electoral por encima del objetivo de defender derechos fundamentales como el de la propiedad y la descentralización. Nosotros hemos tenidos grandes diferencias con Falcón, y las seguiremos teniendo mientras siga siendo cómplice de un proyecto comunista excluyente y empobrecedor, pero debemos hacer un paréntesis para respaldar ahora su posición en cuanto al caso Polar y entender que todo aquel que quiera hacer causa común en la defensa de nuestra constitución es necesario.
Por lo tanto nos complace que Falcón nos haya dado la razón al reconocer en su famosa misiva el carácter centralista, autoritario, excluyente e inconstitucional del gobierno nacional. Ahora que lo sabe, o que por fin se atrevió a decirlo, debe actuar en consecuencia y cumplir con su palabra de defender la constitución, al menos desde ahora, ya que no podemos olvidar que esta ha sido violada muchas veces con su complicidad, como en el caso de la enmienda para la reelección indefinida, entre otros. La frase más relevante en su concurrida rueda de prensa fue “Dentro de la constitución todo, fuera de ella nada”. En consecuencia debe pronunciarse ahora sobre la ley del consejo federal de gobierno, el cierre indiscriminado de medios de comunicación, el secuestro institucional, las milicias campesinas y tantas otras violaciones constitucionales derivadas del proceso revolucionario que él insiste en apoyar, ahora desde otra tribuna.
En conclusión, creemos que la noticia no es la renuncia de Henri al PSUV (eso en un problema doméstico entre los rojos), la noticia es la negativa del gobernador de Lara a expropiar inconstitucionalmente una propiedad productiva que genera empleo, alimento y bienestar social. En ese sentido tiene nuestra solidaridad, pero también nuestro exhorto para que siga defendiendo los derechos de los larenses y el proceso, pero no el revolucionario, sino el proceso de descentralización que es el que está consagrado en la constitución nacional.
Entendamos que esto en una lucha entre la democracia y el comunismo en la que se definirá el destino de la patria. Las elecciones parlamentarias siguen siendo la clave para reivindicar el derecho a la propiedad, la descentralización, la pluralidad, la convivencia y la libertad de expresión. Sigamos construyendo la unidad mientras ellos se dividen. (twitter: @chatoguedez)
No hay comentarios:
Publicar un comentario