El pasado martes propuse en la plenaria del Consejo Legislativo una moción de urgencia para discutir el tema del feroz racionamiento eléctrico en la entidad, el cual afecta a más de trescientas comunidades diariamente en Lara. No me sorprendió que los militantes del PSUV que sirven de público a estas sesiones y que usualmente me gritan insultos, esta vez hayan hasta aplaudido mi intervención levantando simbólicamente sus manos para dejar constancia de su complacencia con la propuesta realizada. Y es que Corpoelec no discrimina entre chavistas y antichavistas a la hora de dejar a oscuras a una comunidad dañando los electrodomésticos de las familias, ni tampoco lo hace a la hora cobrar las multas ilegales y leoninas.
En el debate dejamos claro que no se trata de sabotaje como irresponsablemente intentan hacer ver los que tapan la corrupción e ineficiencia de la estatal eléctrica que hoy está en manos nada menos que de Argenis Chávez, hermano del difunto presidente. Estamos hablando de “Cortes Programados” que diariamente se publican en la página web de Corpoelec, lo que demuestra que es una política premeditada y permanente en perjuicio de la colectividad, sin que haya una declaratoria formal de emergencia eléctrica ni una posición clara y transparente en relación con las causas que originan las constantes interrupciones del servicio. Lo que sí se sabe y fue admitido por los diputados oficialistas en el debate, es que los apagones de Corpoelec se dan sólo en el interior como medida de precaución para mantener con electricidad constante a la capital del país, no vaya a ser que un apagón en Caracas genere una protesta popular que comprometa a la cúpula del Gobierno. Dicha discriminación es además de inconstitucional por violar el derecho a la igualdad, una cobardía inaceptable para las regiones del país que tenemos el mismo derecho de los caraqueños a tener calidad de vida y disfrutar de los servicios básicos.
Tengo que celebrar al menos que el diputado Contreras y otros psuvistas confesaron que sí existe una deficiencia en la distribución de energía en el país y que el programa de racionamiento eléctrico llevado a cabo por Corpoelec no es a causa de un sabotaje sino a la falta de inversión oportuna y planificada. Ellos agregan también que se debe al aumento de la demanda de electricidad por las políticas de inclusión social por parte de la revolución. Aún en el caso de que eso sea cierto, evidenciaría una falta de planificación y una negligencia inaceptable de quienes gobiernan. Por nuestra parte nos preguntamos, donde están los reales que desde hace cuatro años se han destinado para resolver el problema de la electricidad sin ningún resultado favorable hasta la fecha. ¿Qué han hecho con el dinero recaudado injustamente con las multas cobradas a la población durante todo este tiempo? ¿Con el barril de petróleo por encima de los cien dólares (más del doble de lo presupuestado), tenemos que acostumbrarnos a vivir a oscuras?
Al final consignamos por secretaría una propuesta formal para que el Consejo Legislativo del estado Lara interpelara a la máxima autoridad de Corpoelec en la entidad para que nos explique cuales son las causas de los cortes programados, hasta qué fecha tienen previsto mantener la medida y cuales son los criterios para programar los apagones y para aplicar las multas en la población larense. Lamentablemente nuestra iniciativa en nombre de la calidad de vida de la población fue rechazada por los diputados del PSUV, quienes prefirieron nombrar una comisión mixta para tratar de forma genérica el tema con la complicidad de siempre, renunciando a su deber de velar por los derechos de los larenses. Al menos logramos que hablen aunque sea por un rato de los verdaderos problemas de la la gente, colocando el tema en el tapete. Le haremos seguimientos a esa comisión e insistiremos en nuestra labor de exigirle cuentas a Corpoelec para detener tan injusta medida y disfrutar así del servicio eléctrico que nos merecemos. Cada vez que se va la luz, se afecta a la población aumentando la delincuencia en esas comunidades, al tiempo que se perjudica la economía y el patrimonio familiar.
Sin embargo, todos sabemos que ya no hay autoridad que exija resultados a Corpoelec. Ni Nicolás Maduro se atrevería a llamar al hermano de Chávez y presidente de Corpoelec para llamarle la atención o pedirle cuentas. Si Chávez no pudo con el problema, estos herederos ilegítimos menos podrán resolverlo. Por eso debemos votar por Henrique Capriles, entre otras cosas, para ver luz en esta potencia energética que se cae a pedazos en manos de unos incapaces y corruptos. Prendamos la luz votando por la unidad y el cambio.
publicado el 4-4-2013 en http://elimpulso.com/articulo/opinion-el-pueblo-ya-no-ve-luz-por-jose-ignacio-guedez#.UeIeSShGTD0
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