DICTAMEN
DIOSDADO Y SU LATIFUNDIO DE PODER
¿Por qué en vez de limitar el número de emisoras que pueden conformar un circuito radial, no se limita más bien el número de cargos públicos burocráticos que una persona puede ejercer al mismo tiempo? Más allá de los indicios de presunta corrupción que puedan existir en torno a la gestión del anterior gobernador de Miranda, lo que sí constituye una inmoralidad evidente y confesada, es el racimo de “cambures” que colecciona en el alto gobierno el señor ex golpista Diosdado Cabello. Dos ministerios, CONATEL y hasta la jefatura del Metro de Caracas, conforman parte del botín de premiación recibido por Diosdado luego de haber sido reprobado por el pueblo mirandino en las pasadas elecciones. Esta grotesca concentración de poder lo convierte, sin ningún tipo de legitimidad, en uno de los hombres más poderosos, a cuyo cargo se encuentra nada menos que la vialidad, la vivienda y las comunicaciones del país.
“Si el pueblo no lo quiere, que se lo cale” pareciera ser la sentencia implícita del caudillo cuando lo pone al frente de dichos cargos para que pueda vengarse del soberano que lo rechazó. Este “mal perdedor” primero le arrebató sus competencias a los gobernadores (que sí ganaron) sobre los peajes, autopistas, carreteras, puertos y aeropuertos. Luego intervino por decreto al sector de la construcción privada que de alguna manera está tratando de saldar el déficit habitacional generado por este gobierno. Y finalmente ahora se convierte en el verdugo de lo que queda de comunicación libre y plural, al ponerse al frente de la persecución contra Globovisión (en primer lugar), así como contra las cableras y las emisoras radiales. En resumen, este perdedor de Diosdado, a petición de Chávez, está acabando con la descentralización, la pluralidad y la libertad de expresión, o sea con la democracia misma. No en vano es el político con mayor rechazo en el país según las más recientes y confiables mediciones.
Pero a diferencia del Diosdado de otros años, el de ahora parece tener un perfil más alto y beligerante. Jura a gritos ante las “focas” de la Asamblea que le va a “meter la mano” al espectro radioeléctrico, sentencia a muerte en rueda de prensa a más de doscientas emisoras y hasta amenaza públicamente con convertirse en el socio de Zuloaga rescatando el 50% de la concesión de Globovisión. Todos los días hace una declaración polémica (o absurda) como pretendiendo tapar así su derrota y evitar al mismo tiempo rendirle cuentas al país sobre su infeliz gestión.
Ahora bien, como dicen las abuelas, las agresiones hay que tomarlas según de quien vienen, y por eso bien vale la pena recordar ahora quien es este personaje. Diosdado Cabello representa lo peor del “chavismo”, eso que los propios revolucionarios han llamado “la derecha endógena”. Es del ala “gorilista” del gobierno, o sea, es un militar golpista de los que acompañaron a Chávez es su frustrado intento de magnicidio contra Carlos Andrés Pérez en 1992. Es un perdedor comprobado, o sea, no es aceptado por el pueblo según quedó evidenciado en las elecciones pasadas. Es un revolucionario hipócrita, o sea, promueve la austeridad para el pueblo mientras concentra toda clase de privilegios para él y su entorno. Encarna como ningún otro la “boliburguesía”, tan de moda en estos días de “shopping” masivo. Es un burócrata a carta cabal, ostentando más de cinco cargos públicos de alta jerarquía. Y finalmente es un poderoso que abusa de su poder desconociendo toda clase de derechos y principios constitucionales.
Entonces Diosdado, ¿Por qué no acabamos más bien con el circuito de ministerios que tienes a tu cargo, o con el monopolio de los peajes y carreteras que ejerces? Vamos a democratizar también el poder desmedido que inmoral e ilegítimamente ostentas. El pueblo que tú dices representar se ha expresado claramente en muchas oportunidades, no solo en las elecciones que perdiste, sino también en los niveles de audiencia de los medios de comunicación que pretendes confiscar para engordar el latifundio mediático del actual gobierno.
Caso cerrado, el dictamen final lo tiene usted. joseguedez@yahoo.com
JOSÉ IGNACIO GUEDEZ
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