DICTAMEN
SE FUE LA LUZ. ¡QUE VIVA EL SUBDESARROLLO!
Publicación: 23/10/2009 01:00:00 a.m.
Cuando Rubén Blades interprete la semana que viene su famoso merengue “El Apagón” en el marco del “Top Festival”, no se va imaginar la vigencia y pertinencia que tiene la letra de esa canción en Venezuela luego de diez años de revolución. “Se fue la luz… ¡Que viva el subdesarrollo!” reza el coro de una canción que caricaturiza el subdesarrollo latinoamericano como “el fin del imperialismo” y “la tumba del comunismo”, mientras describe contratiempos diversos productos de un apagón de luz, como los que son cotidianos ahora en nuestro país.
La magistral lírica de lo que es uno de los tantos éxitos del maestro Blades, desenmascara a los malos gobiernos que esconden su incompetencia con dilemas ideológicos estériles. Luego de advertir el típico debate polarizante improductivo diciendo “Mientras en casa, unos culpan al Comunismo y otros acusan al Imperialismo, por este apagón, y la confusión de nuestra propia civilización", Blades sentencia con la siguiente frase “Quinientos años de cotorreo; se fue la luz, y sigue el saqueo…”
En nuestro caso podemos hablar de al menos de diez años de alharaca y verborrea de un régimen incompetente y centralizador que está hundiendo aún más al país en el subdesarrollo del que habla Blades. Este gobierno no solo será responsable por su persecución y autoritarismo, sino también por haber destrozado el aparto productivo, las industrias básicas y los servicios públicos como el servicio eléctrico nacional que ya evidentemente no se da abasto, sin que nadie asuma responsabilidad por el fracaso y por los daños causados a los particulares, sobretodo a los más pobres. En cuanto al “saqueo”, no cabe duda que sigue igualito o peor que antes, ya que la renta petrolera venezolana en vez de traducirse en servicios públicos o inversión social, sigue parando a las cuentas bancarias de los corruptos de turno.
Para la época en que Blades escribió la canción, dibujó el paralelismo de los extremos diciendo “Entre un Fidel y un Somoza, y no se arregla la cosa”. Habrá que actualizar la letra ahora diciendo “Entre un Chávez y un Micheleti, la cosa está peor que nunca”. Lo cierto es que la moraleja de la canción apunta a entender que no se trata de un problema ideológico sino de malos o buenos gobiernos, y que para salir del subdesarrollo y generar bienestar colectivo, hay que hablar menos y trabajar más. Evolución en vez de revolución.
Esperemos que cuando el gobernador Henry Falcón baile y entone esta canción se acuerde de la otrora Enelbar y del grave problema que está padeciendo el pueblo larense con los constantes apagones. Ojala no se vaya la luz en pleno concierto. ¡Que viva el subdesarrollo de Chávez!
Caso cerrado, el dictamen final lo tiene usted.
JOSÉ IGNACIO GUEDEZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario